
Redacción.- El papa León XVI expresó recientemente durante una audiencia en la Fundación Jerome Lejeune, conocida por sus investigaciones sobre el síndrome de Down, que un médico nunca debería tomar decisiones sobre la vida de un embrión o de un anciano basándose únicamente en algoritmos de laboratorio.
«¡Nunca la medicina puede convertirse en servidora de una muerte programada!», enfatizó el pontífice, quien es originario de Estados Unidos. Además, elogió a la fundación por su «compromiso en favor de la vida y de la dignidad humana«, especialmente en su interacción con los poderes públicos.
El Papa resaltó que el profesor Lejeune era consciente de que, aunque la tecnología puede ser de ayuda para la medicina, no debería reemplazarla. Criticó el uso de la tecnología cuando «escapa a todo control ético indispensable», prevaleciendo así los cálculos de eficacia, rentabilidad o utilidad por encima del valor intrínseco de las personas.
Finalmente, agradeció a la fundación por la formación que proporcionan a futuros profesionales, que contribuirán a garantizar una ética médica que respete la vida y la dignidad humana. Robert Prevost, destacando el legado de Lejeune, hizo un llamado a inspirar verdad y coherencia entre los jóvenes y profesionales.
