
SANTO DOMINGO, RD.- El médico internista Pedro Navarro explicó la estrecha relación que existe entre el estrés, los hábitos de vida y el desarrollo de enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión, al tiempo que alertó sobre el impacto de una alimentación inadecuada en la salud de la población dominicana.
Durante una entrevista, en el programa La Opción de la Mañana, el especialista señaló que prácticas como la respiración consciente, la meditación, la actividad física y una alimentación saludable contribuyen a reducir los niveles de estrés y mejorar la calidad de vida.
Navarro indicó que el estrés prolongado provoca un aumento de los niveles de cortisol, conocida como la “hormona del estrés”, lo que puede afectar directamente el funcionamiento del organismo y favorecer la aparición de enfermedades metabólicas.
Al referirse a la realidad alimentaria del país, el médico sostuvo que desde la infancia muchas personas son acostumbradas a consumir productos ricos en carbohidratos y azúcares, como pan, chocolate, refrescos, pizzas y otros alimentos ultraprocesados, los cuales forman parte de celebraciones y de la dieta cotidiana.
“Cuando se mantienen durante años esos malos hábitos alimenticios, se producen problemas como colesterol elevado, endurecimiento de las arterias y arterioesclerosis. Si a eso se suma el estrés de la vida diaria, se potencializan condiciones como la hipertensión y la diabetes”, afirmó.
El especialista explicó que existe una relación directa entre el cortisol, el hígado y el páncreas. Según detalló, cuando los niveles de cortisol permanecen elevados, el páncreas puede disminuir la producción de insulina, hormona encargada de regular los niveles de azúcar en la sangre.
“Si la insulina no se produce en la cantidad necesaria, el azúcar en sangre se eleva y ahí es donde aparece la diabetes”, explicó Navarro.
El médico llamó a la población a adoptar estilos de vida más saludables, reducir el consumo de alimentos procesados, realizar ejercicios regularmente y aprender a manejar el estrés para prevenir enfermedades que cada vez afectan a más personas en edades productivas.
