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Dolor y reclamos tras la partida de adolescente en Conani

28 de mayo de 2026
Dolor y reclamos tras la partida de adolescente en Conani

Diario al Día | Pedernales, República Dominicana – En una humilde vivienda de esta provincia fronteriza, el llanto no cesa.

La familia de una adolescente en Conani de 14 años todavía no logra comprender cómo una menor que días antes sonreía en un video anunciando que pronto regresaría a casa terminó muerta en circunstancias que consideran confusas y crueles.

La tragedia ha dejado sumida en el dolor a su abuela, sus tías y demás familiares, quienes reclaman justicia y aseguran que la menor fue víctima de maltratos mientras permanecía bajo custodia en el centro de acogida de Conani, ubicado en El Coquito, en San Antonio de Guerra, Santo Domingo.

“Ella estaba feliz porque iba a regresar con nosotros”, cuenta entre lágrimas su tía, Cristina Ester Pimentel, mientras muestra desde su celular el último video que recibió de la adolescente.

En las imágenes, la menor aparece sonriente, hablando con entusiasmo a su madre y a su abuela, ambas residentes en Pedernales. Tres días después de enviar ese mensaje, la familia recibió la noticia de su muerte.

Los familiares rechazan la versión preliminar de las autoridades y sostienen que la adolescente nunca mostró señales de querer terminar con su vida.

CONANI
CONANI

Por el contrario, afirman que soñaba con regresar a su hogar luego de permanecer, supuestamente, dos meses retenida en el centro, y no quince días como alegadamente se ha informado.

Según relatan, la menor habría sido víctima constante de agresiones por parte de otras internas sin que nadie interviniera.

“Eso fue un asesinato. A ella la dejaron sola y nadie hizo nada”, repite una de sus tías, mientras intenta contener el llanto.

La adolescente llegó inicialmente a un hospital tras presentar un fuerte dolor estomacal. De acuerdo con la familia, fue trasladada en una unidad del Sistema 911 y posteriormente referida al centro de Conani sin el consentimiento ni conocimiento de sus parientes. Desde entonces, aseguran que comenzó un calvario silencioso.

Su historia también refleja la dura realidad social que vive su familia. Su madre padece problemas mentales y no podía hacerse cargo de ella ni de otros cuatro hijos.

Esa situación obligó hace varios años a trasladar a la menor desde Pedernales hacia Santo Domingo, en busca de mejores condiciones de vida y protección.

Ahora, la madre no puede viajar a reclamar el cuerpo de su hija. No tiene documentos y su estado de salud mental se lo impide.

La abuela, por su parte, permanece en delicado estado de salud. A pesar de haber presentado acta de nacimiento y otros documentos que prueban el vínculo familiar, denuncian que todavía no han podido recibir el cadáver para darle sepultura.

“Nos están pidiendo pruebas de ADN, pero nosotros somos su familia. Solo queremos enterrarla dignamente”, expresa otra pariente.

En Pedernales, el video sigue reproduciéndose una y otra vez entre familiares y vecinos. Allí aparece la adolescente arreglada, sonriente y llena de esperanza. “Estoy bien… ya pronto voy para la casa”, decía la menor, sin imaginar que esas serían sus últimas palabras para su familia.

Hoy, en lugar de prepararse para recibirla con abrazos, sus seres queridos esperan respuestas. Mientras tanto, el caso continúa rodeado de interrogantes y una familia entera exige que las autoridades aclaren qué ocurrió realmente dentro del centro donde la adolescente en Conani pasó sus últimos días de vida.