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“Diarrea explosiva” pone en alerta a EE.UU.: el parásito invisible que ya deja miles de casos y apunta a la comida fresca

15 de julio de 2026
“Diarrea explosiva” pone en alerta a EE.UU.: el parásito invisible que ya deja miles de casos y apunta a la comida fresca

Una infección intestinal difícil de detectar, resistente a la desinfección común y vinculada a alimentos como la lechuga encendió las alarmas sanitarias en Estados Unidos. La ciclosporiasis, causada por un pequeño parásito, ya supera cifras históricas y mantiene bajo investigación a decenas de estados.

Lo que comenzó como un aumento inusual de casos terminó convirtiéndose en uno de los brotes de enfermedades transmitidas por alimentos más llamativos del año en Estados Unidos. Desde el 1 de mayo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) reportan 1.645 casos confirmados de ciclosporiasis adquirida dentro del país y más de 5.100 investigaciones abiertas en al menos 34 estados, una cifra que supera ampliamente los registros recientes y se acerca a niveles históricos.

El estado de Míchigan concentra la mayor preocupación, con más de 3.000 casos reportados a comienzos de julio. Las autoridades estatales trabajan junto con la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para encontrar el origen del brote.

Uno de los productos que aparece repetidamente bajo la lupa es la lechuga, según confirmó la directora médica de la FDA, Natasha Bagdasarian. Sin embargo, hasta ahora no se ha identificado a ningún productor o proveedor específico como responsable.

¿Qué es la ciclosporiasis, la infección que está causando alarma?

La ciclosporiasis es una enfermedad intestinal provocada por el parásito Cyclospora cayetanensis, un microorganismo tan pequeño que solo puede observarse mediante un microscopio.

Aunque los científicos todavía no conocen completamente todos los caminos por los que llega a los alimentos y al agua, los brotes en Estados Unidos han estado relacionados repetidamente con productos frescos contaminados, especialmente frutas, verduras y hierbas.

Además, una persona que ya tuvo la infección puede volver a enfermarse, ya que no genera una protección permanente.

¿Cómo llega el parásito al cuerpo humano?

El contagio ocurre por la llamada vía fecal-oral: cuando una persona consume alimentos o agua contaminados con materia fecal que contiene el parásito.

Puede ocurrir al ingerir:

  • Verduras o frutas contaminadas.

  • Agua no tratada de pozos o piscinas.

  • Alimentos manipulados sin una correcta higiene.

A diferencia de otros virus o bacterias intestinales, la ciclosporiasis no suele transmitirse directamente entre personas, porque el parásito necesita permanecer entre una y dos semanas fuera del organismo para volverse infeccioso.

Además, los métodos habituales de desinfección del agua no siempre logran eliminarlo.

El síntoma que más preocupa: una diarrea intensa que aparece por episodios

El signo más común de la infección es una diarrea acuosa, frecuente y en algunos casos “explosiva”, que puede aparecer en oleadas y prolongarse durante semanas.

Otros síntomas incluyen:

  • Pérdida de apetito.

  • Náuseas.

  • Inflamación abdominal.

  • Pérdida de peso.

  • Cansancio extremo.

  • Fiebre leve.

Los síntomas suelen comenzar alrededor de una semana después del contagio y, sin tratamiento, pueden durar desde varios días hasta más de un mes.

Aunque puede ser muy incómoda, la enfermedad generalmente no es mortal. De los casos confirmados en este brote, 141 personas fueron hospitalizadas (aproximadamente un 9%) y no se han reportado fallecimientos.

¿Cómo se detecta y cuál es el tratamiento?

El diagnóstico no siempre es sencillo. Se necesita un análisis de heces con una prueba específica, ya que no forma parte de los estudios rutinarios en muchos laboratorios.

En algunos pacientes puede ser necesario analizar varias muestras antes de confirmar la infección.

El tratamiento más utilizado es el antibiótico:

  • Trimetoprima-sulfametoxazol (cotrimoxazol).

Para personas alérgicas a las sulfamidas, los médicos pueden considerar otras alternativas como:

  • Ciprofloxacino.

  • Nitazoxanida.

Además, la hidratación y el descanso son fundamentales durante la recuperación.

La prevención: el gran desafío porque no existe vacuna

Actualmente no existe una vacuna contra la ciclosporiasis, por lo que la prevención depende principalmente del manejo seguro de alimentos y agua.

Las autoridades sanitarias de Míchigan recomiendan:

  • Comprar verduras de hoja enteras en lugar de bolsas previamente lavadas.
  • Retirar las capas externas de la lechuga.
  • Lavar cuidadosamente las hojas bajo agua corriente.
  •  Mantener una estricta higiene de manos.
  • Cocinar los alimentos cuando sea posible para reducir riesgos.

Estas recomendaciones también aplican para productos como cilantro, albahaca y cebollín.

La advertencia que preocupa: lavar no siempre elimina el peligro

Aunque lavar los alimentos disminuye el riesgo, no garantiza eliminar completamente el parásito.

Las autoridades advierten que la Cyclospora puede resistir ciertos procesos de desinfección y esconderse en superficies difíciles de limpiar.

Las frambuesas, por ejemplo, son consideradas especialmente complicadas debido a sus pequeñas grietas donde el microorganismo puede permanecer. Incluso congelarlas no asegura su eliminación.

Los CDC también recomiendan precaución a quienes viajen a zonas tropicales o subtropicales, donde esta infección es más común.

¿Cuándo acudir al médico?

Una diarrea persistente, especialmente si es acuosa, intensa o dura varios días, no debe ignorarse.

El aumento de casos en Estados Unidos deja una advertencia clara: un parásito invisible en alimentos cotidianos puede desencadenar un brote masivo y poner en alerta a miles de personas.