Redacción.-El 23 de abril se celebra el Día Mundial del Libro y de los Derechos de Autor, decretado por la UNESCO con el objetivo de fomentar la lectura, además de dar a conocer el derecho de la propiedad intelectual para el autor de su propia obra literaria.
La directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay, ha anunciado la designación de Rabat (Marruecos) como Capital Mundial del Libro para 2026.
Rabat es un importante centro cultural y editorial, donde los libros desempeñan un papel clave en la difusión del conocimiento y las artes. Con 54 editoriales, la mayor feria internacional del libro de África y un número creciente de librerías, su industria editorial se consolida como motor de la economía creativa y de la democratización del acceso a la cultura.
La UNESCO, a través de su designación como Capital Mundial del Libro 2026, ha destacado el compromiso de la ciudad con el desarrollo literario, la promoción de la lectura entre jóvenes y mujeres, y la lucha contra el analfabetismo en comunidades vulnerables.
Las ciudades designadas Capital Mundial del Libro por la UNESCO se comprometen a promover el libro y la lectura para todas las edades y grupos de población, dentro y fuera de sus fronteras, y a organizar un programa de actividades para el año.
Rabat es la vigésimo sexta ciudad en ostentar el título desde 2001.
En años anteriores, estas son las ciudades que han ostentado el título de Capital Mundial del Libro: Madrid (2001), Alejandría (2002), Nueva Delhi (2003), Amberes (2004), Montreal (2005), Turín (2006), Bogotá (2007), Ámsterdam (2008), Beirut (2009), Liubliana (2010), Buenos Aires (2011), Ereván (2012), Bangkok (2013), Port Harcourt (2014), Incheon (2015), Breslavia (2016), Conakry (2017), Atenas (2018), Sharjah (2019), Kuala Lumpur (2020), Tiflis (2021), Guadalajara (2022), Accra (2023), Estrasburgo (2024) y Río de Janeiro (2025).
El Día Mundial del Libro tuvo su origen el día 15 de noviembre del año 1995 como una manera de rendir un homenaje a grandes escritores universales como Miguel de Cervantes, Garcilaso de la Vega, William Shakespeare, Vladimir Nabokov, Josep Pla, Manuel Mejías Vallejo, entre otros.
Fue a través de la UNESCO que se decretó el día 23 de abril, ya que en esa fecha se celebra el natalicio o muerte de estos ilustres personajes de la literatura.
Esto se logró gracias a la colaboración de la Unión Internacional de Editores, cuyo fin fue no solo fomentar la cultura y las letras en el mundo, sino también buscar una manera de proteger la propiedad del derecho de autor.
A partir de esta fecha, se busca rendir un homenaje universal a los libros y autores, así como fomentar y descubrir el placer de la lectura, valorar todo el aporte cultural y el legado de los grandes escritores, tanto del pasado como del presente.
Los derechos de autor se refieren a un conjunto de principios y normas jurídicas que establecen los derechos morales, patrimoniales y universales que tienen todos los autores y escritores de obras literarias, científicas, musicales, artísticas o de carácter didáctico.
En esta categoría también están los creadores de programas informáticos, los anunciantes y publicistas, los productores de la cinematografía, etc. Está considerado como uno de los derechos humanos fundamentales en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Los libros son fuente inagotable de sabiduría, que ayudan al hombre a transformar su mundo interior y exterior. Los libros son herramientas para la apertura hacia nuevos conocimientos y valiosos recursos que ayudan en el desarrollo de la creatividad y de las capacidades cognitivas de los niños.
Por otro lado, una buena lectura puede llegar a transformarse en una excelente terapia para nuestra salud y es un método para forjar la imaginación tanto de los niños como de los adultos, además de ser un instrumento universal para forjar valores entre los más jóvenes.
Un buen libro puede servir como una llave para expandir la diversidad cultural entre los distintos pueblos del mundo.
