
Brasil.– Lo que comenzó como una relación marcada por la antipatía dentro de un convento terminó convirtiéndose en una historia de amor poco convencional entre Francília Costa y Luiza Silvério, dos brasileñas que hoy están casadas tras haber compartido años de vida religiosa.
Ambas se conocieron cuando eran veinteañeras e ingresaron al convento movidas por una fuerte vocación espiritual. Sin embargo, sus primeros encuentros no fueron precisamente armoniosos. “¡Qué monjita tan presumida, qué monjita tan desagradable!”, recuerda Luiza entre risas sobre la impresión inicial que tuvo de Fran, un sentimiento que resultó ser mutuo.
Con el tiempo, la convivencia diaria fue transformando esa percepción inicial en una amistad sólida dentro de la vida religiosa. Sin embargo, años después, ambas decidieron abandonar el convento por motivos personales relacionados con su salud mental, iniciando así una nueva etapa lejos de la vida misionera.
Tras salir, enfrentaron juntas el reto de reconstruir sus vidas desde cero, compartiendo vivienda y apoyándose mutuamente en un proceso de adaptación a la vida fuera de la institución religiosa. Esa cercanía fue el punto de partida de algo más profundo.
Lo que comenzó como una amistad terminó evolucionando en una relación sentimental inesperada. Inspirada por una comedia romántica, Fran decidió dar el primer paso y confesar sus sentimientos, descubriendo que eran correspondidos.
Con el paso del tiempo, la relación se fortaleció hasta convertirse en noviazgo y posteriormente en matrimonio, en una historia que ambas describen como un giro inesperado del destino.
Hoy, Fran y Luiza no solo comparten una vida en pareja, sino también un proyecto en común en redes sociales, donde relatan su historia y reflexionan sobre la fe, el amor y los cambios personales.
Su historia, que comenzó entre hábitos religiosos y terminó en una boda, se ha convertido en un relato de amor que desafía lo convencional y que ambas resumen como una segunda oportunidad para construir una vida juntas.
