Redacción.- Una pediatra internacional plantea una clasificación de siete tipos de hambre que se difundió en el ámbito de la nutrición. Esta categorización, difundida en medios como Sport Life, invita a distinguir entre el hambre física y otras motivaciones como los estímulos sensoriales o emocionales, con el objetivo de prevenir problemas nutricionales y favorecer una relación más consciente y equilibrada con los alimentos.
1. Hambre visual: comer por los ojos
El sentido de la vista funciona como un detonante del apetito. La atracción hacia los alimentos suele empezar por su aspecto: colores intensos, brillo y presentación pueden aumentar el deseo de comer.
2. Hambre olfativa: hambre provocada por los olores
El olfato también juega un papel en la aparición del hambre. Resulta común que los aromas intensos, como el del pan recién horneado o los bollos calientes.
3. Hambre de sabores nuevos: búsqueda de variedad y placer sensorial
La curiosidad por experimentar sabores distintos impulsa a muchas personas a probar varios platos en un solo encuentro, como puede ocurrir en un restaurante oriental.
4. Hambre física o de estómago: señales corporales y hábitos
El hambre física se manifiesta a través de señales corporales claras, entre ellas el sonido de las tripas.
5. Hambre celular: necesidades fisiológicas específicas del organismo
El hambre celular es la que responde a las necesidades de supervivencia.
6. Hambre mental: justificación racional del deseo de comer ciertos alimentos
La mente también interviene en la percepción del hambre. Muchas veces, las personas utilizan argumentos racionales para justificar el consumo de determinados alimento.
7. Hambre emocional o de corazón: comer para llenar vacíos afectivos
El hambre emocional se relaciona con la búsqueda de consuelo en la comida.
