
Según los datos recopilados por la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el balance humano de la tragedia se completa con 44.936 familias y 102.105 personas damnificadas en 426 municipios de 15 departamentos del país.
«Mi corazón está con los familiares de las víctimas y con las personas que siguen desaparecidas», afirmó el presidente, que tomó posesión de su cargo apenas tres días antes del terremoto. El terremoto dejó además 127 edificios colapsados, 65.841 viviendas averiadas y 10.677 destruidas, detalló De la Espriella, que ha preferido centralizar en el Ejecutivo la gestión comunicativa de la tragedia.
Asimismo, se han visto dañados 236 centros de salud, 2.136 centros educativos, 1.168 centros comunitarios, 198 vías, 71 acueductos, 34 puentes vehiculares, 12 puentes peatonales y cinco aeropuertos.
