
Bahoruco, República Dominicana — El escalofriante episodio armado en Villa Jaragua dejó dos personas sin signos vitales y dos heridos pasadas las 2:00 a.m. del viernes, como informamos previamente en este medio.
El incidente donde se efectuaron detonaciones por artefactos de fuego ocurrió en el establecimiento nocturno La Trampa, ubicado frente al Parque Central, donde las autoridades investigan una disputa familiar de larga duración.
Las víctimas fallecidas fueron identificadas como Herington Paulino Pérez Méndez, de 54 años, y Juan Diego Sena Matos, alias Moreno, de 20 años.

El reporte televisivo difundido por CDN 37 indicó que Berta Josefina Cena y Sergio Méndez resultaron heridos durante el incidente en Villa Jaragua.
Ambos sobrevivientes fueron trasladados al hospital Jaime Mota, en Barahona, aunque el despacho periodístico no precisó su condición médica ni evolución posterior.

Las investigaciones preliminares vinculan el episodio en Villa Jaragua con viejas rencillas familiares, de acuerdo con versiones recogidas por las autoridades durante las primeras pesquisas.
El reporte señala que el conflicto tendría una cadena de venganzas iniciada en 1993, antecedente que coloca el episodio dentro de una disputa prolongada.
La referencia a 1993 apunta a un enfrentamiento enquistado durante más de tres décadas, cuya nueva manifestación ocurrió en un negocio ubicado céntricamente.
Familiares de Juan Diego Sena Matos, señalado también con 21 años en otro reporte, velaron sus restos y reclamaron justicia tras su partida.

Posteriormente, un hombre identificado como Kekero se entregó al DICRIM en Jimaní por las pérdidas atribuidas al enfrentamiento ocurrido en Villa Jaragua.
Tras entregarse, Kekero afirmó: «Ese es un problema de muchos años«, al referirse al conflicto que las autoridades relacionan con las dos pérdidas.
La entrega ocurrió un día después del hecho y añade un nuevo elemento a la investigación sobre el incidente en Villa Jaragua y sus posibles responsables.
Hasta el momento, el reporte disponible no identifica a los autores materiales, tampoco precisa si hubo otras personas detenidas ni los artefactos de fuego utilizados.
También salieron a la luz imágenes del momento en que ocurren los hechos, el cual fue captado gracias a una cámara de vigilancia en el establecimiento en cuestión.
La investigación deberá establecer cómo comenzó el enfrentamiento, quiénes participaron y qué elementos permiten confirmar la versión sobre la cadena de venganzas.
Las autoridades deberán esclarecer responsabilidades y antecedentes mientras familiares de las víctimas esperan respuestas oficiales y justicia por un episodio que volvió a cobrar vidas.
