En esta historia que definitivamente tiene mucho que decir, Carmen Mercedes llega desde La Romana a la alcaldía de Hatto con la esperanza de encontrar una solución a sus problemas económicos. Encontró (a través de un amigo) a un hombre al que llamó Alberto “El Brujo Mantequilla” quien le prometió duplicar los 300.000 pesos que le habían prestado.
Desafortunadamente, las cosas se ponen en contra de Carmen ya que la supuesta bruja desaparece con el dinero después de recibirlo, dejándola en una situación crítica. La mujer desesperada hipotecó su casa con la esperanza de mejorar su situación financiera.
“Hipotequé mi casa. Ahora mismo está perdida, supuestamente, porque yo no tengo el dinero”, y tras darse cuenta de la estafa, presentó una denuncia contra el individuo, pero ahora se enfrenta a la posibilidad de perder su vivienda y afrontar las consecuencias de haber confiado en promesas vacías.

