Un sentimiento de tristeza rodea a los familiares y conocidos de Pablo Martínez, de 68 años, quien dejó de existir tras caer desde una escalera de madera en su hogar situado en la calle 6ta del sector Villa Hermosa, en La Romana, República Dominicana. El suceso ocurrió en el segundo piso de su residencia.
Según detalles proporcionados por nuestro corresponsal en el lugar, el señor Martínez trabajaba como albañil y accedía a su vivienda por una escalera improvisada de madera que carecía de baranda protectora.
En el momento de la caída, se presume que estaba bajo los efectos del alcohol, lo que habría ocasionado que perdiera el equilibrio y cayera de cabeza, quedando tendido en el patio de una casa vecina.

Quienes lo conocían comentaron que era un hombre laborioso y dispuesto a ayudar, aunque reconocieron que tenía el hábito frecuente de consumir bebidas alcohólicas.
Esa condición pudo influir en el incidente ocurrido en su domicilio.
El Ministerio Público dispuso la entrega del cuerpo para que sus familiares pudieran realizar el velatorio y la sepultura correspondiente.
La noticia ha generado conmoción en la comunidad de Villa Hermosa, donde el señor Martínez era conocido y apreciado por su carácter trabajador.

Este lamentable evento recuerda la importancia de contar con medidas de seguridad adecuadas en las viviendas, especialmente en escaleras que puedan representar un riesgo para sus ocupantes.
La falta de barandas y la improvisación de estructuras pueden aumentar la probabilidad de caídas con consecuencias graves.
El señor Martínez residía solo en el segundo piso, y la escalera de acceso no cumplía con las condiciones necesarias para garantizar un tránsito seguro.
Las autoridades locales recomiendan la implementación de normas que eviten este tipo de situaciones, que en ocasiones se ven agravadas por el consumo de alcohol.
La comunidad lamenta la pérdida de un hombre que contribuyó con su trabajo y dedicación, aunque también reconocen la vulnerabilidad que pudo generar su estado al momento del incidente.
Este caso pone en relieve la necesidad de tomar precauciones y adoptar prácticas seguras en los hogares.
La familia, afectada por esta situación, ha recibido el apoyo de vecinos y amigos, quienes valoran la personalidad y el esfuerzo que caracterizaban a Pablo Martínez.
El proceso de despedida se está llevando a cabo conforme a las disposiciones legales y culturales vigentes en La Romana.
Por Manuel Peralta
