
REDACCIÓN.- La desaparición de un niño de apenas dos años provocó momentos de preocupación en la playa de Stegna, en la costa del mar Báltico, donde decenas de personas se movilizaron rápidamente para tratar de encontrarlo.
Ante el temor de que el menor hubiera caído al agua, los bañistas se organizaron y formaron una cadena humana para revisar el área, mientras agentes de la Policía local se sumaban a las labores de búsqueda.
La situación se produjo luego de que el padre del pequeño se desplazara con él hacia una zona de dunas para recoger conchas marinas, después de decidir no entrar al mar debido al fuerte oleaje y a la bandera roja que advertía sobre las condiciones peligrosas.
La preocupación terminó cuando el niño y su padre fueron encontrados sanos y salvos, fuera del área de playa, pocos minutos después de iniciarse la búsqueda.
La rápida reacción de los bañistas y la intervención de las autoridades permitieron resolver la emergencia sin mayores consecuencias, en un hecho que destacó por la solidaridad de quienes se encontraban en el lugar.
