
REDACCIÓN.- El sonido de los cacerolazos se ha hecho sentir en distintas localidades de la República Dominicana, donde ciudadanos han recurrido a esta forma de protesta para expresar su inconformidad con las altas facturaciones del servicio eléctrico, las prolongadas tandas de apagones y otras reivindicaciones sociales.
La provincia Dajabón no fue la excepción, donde residentes de diferentes sectores se sumaron a las manifestaciones y desde sus hogares hicieron sonar cacerolas como muestra de rechazo a los aumentos que aseguran haber recibido en sus facturas eléctricas. Las convocatorias han circulado principalmente a través de las redes sociales, plataformas donde también se han difundido videos de las protestas nocturnas.
Entre los reclamos expresados por los participantes figuran el rechazo a varios artículos del nuevo Código Penal, especialmente los relacionados con la libertad de expresión, además de demandas por una reforma policial, el alto costo de la vida, los apagones y otras preocupaciones de carácter social.
Desde diferentes barrios del municipio, ciudadanos se sumaron a la protesta desde sus viviendas, balcones y galerías, mientras denunciaban que los montos cobrados por el servicio eléctrico representan una carga económica difícil de asumir. Los participantes reclamaron a Edenorte una revisión transparente de las facturas y una explicación sobre los criterios utilizados para establecer los consumos.
Los residentes afirmaron que los incrementos en las facturas llegan en un momento en que el costo de los alimentos y otros servicios continúa afectando la economía de los hogares. “Tenemos que decidir entre comprar la comida, los medicamentos o pagar la luz”, expresó una de las participantes.
Los manifestantes también solicitaron la intervención de las autoridades para evitar suspensiones del servicio mientras se investigan las denuncias y se verifican posibles irregularidades en las mediciones.
El cacerolazo se suma a otras expresiones de malestar ciudadano por los costos del servicio eléctrico en la zona fronteriza, donde comerciantes y familias aseguran que los aumentos no se corresponden con su consumo habitual.
Hasta el momento, Edenorte no ha ofrecido una respuesta oficial sobre los reclamos realizados por los residentes de Dajabón.
