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Ayudar en las tareas del hogar incrementa el deseo sexual, según estudio

16 de mayo de 2026
Ayudar en las tareas del hogar incrementa el deseo sexual, según estudio

Redacción.-Un nuevo estudio publicado en la revista académica The Journal of Sex Research sostiene que uno de los factores que más condiciona el deseo sexual femenino no tiene que ver con cenas románticas ni gestos simbólicos, sino con algo mucho más cotidiano: la repartición de las tareas domésticas. La investigación concluye que las mujeres que viven en parejas donde las labores del hogar se distribuyen de manera equitativa reportan niveles más altos de deseo hacia su pareja.

Una psicóloga de la Universidad de Colorado Boulder explica que este efecto aparece sobre todo en mujeres que esperan relaciones basadas en la igualdad. En estos casos, asumir la mayor parte de las tareas, desde lavar los platos hasta encargarse de la colada o sacar la basura, se asocia con una caída notable del deseo sexual.

El estudio analizó datos de casi 1.000 personas procedentes de dos investigaciones previas: una realizada durante la pandemia con 163 parejas convivientes y otra posterior con 617 participantes en relaciones heterosexuales. En ambas, las mujeres declararon asumir más tareas domésticas que los hombres y, al mismo tiempo, experimentar niveles más bajos de deseo sexual.

La relación entre reparto de tareas y deseo, sin embargo, dependía de las expectativas de cada mujer. Aquellas que defendían un modelo de pareja igualitario mostraban el mayor deseo cuando las tareas se repartían de forma equilibrada. Cuando eran ellas quienes cargaban con la mayor parte del trabajo doméstico, el deseo caía de forma pronunciada.

Entre las mujeres con actitudes más tradicionales sobre los roles de género, el patrón era distinto. En este grupo, la desigualdad en las tareas no reducía el deseo sexual y, en algunos casos, incluso lo incrementaba. Los investigadores señalan que esto podría deberse a que estas mujeres no interpretan la carga doméstica como injusta, sino como parte del reparto esperado dentro de su relación.

El estudio también detectó efectos en los hombres. Aquellos que asumían más tareas de cuidado infantil reportaron niveles más bajos de deseo, algo que los autores atribuyen al carácter “intenso y agotador” de estas responsabilidades. Sin embargo, los hombres que realizaban más tareas de limpieza mostraron un aumento del deseo sexual hacia su pareja. Los investigadores sugieren que, para ellos, estas tareas se perciben como un gesto voluntario y valorado, lo que podría reforzar la conexión emocional.

El equipo responsable del estudio subraya que la división de las tareas del hogar no es solo un asunto práctico, sino un elemento que influye en la dinámica emocional y sexual de la pareja. Para las mujeres que desean relaciones equitativas, la desigualdad doméstica puede convertirse en un obstáculo para mantener el deseo.

Los autores recuerdan que el deseo sexual suele interpretarse como un problema individual o de pareja, cuando en realidad puede estar profundamente ligado a roles de género y expectativas culturales. Futuras investigaciones analizarán cómo hablan las parejas sobre el reparto de tareas y cómo estas conversaciones influyen en su bienestar íntimo.