Santo Domingo, República Dominicana. – Este pasado viernes, Anneri Rivera, de 44 años, dejó de existir en Santo Domingo como consecuencia de un cáncer de médula. Rivera, quien residía en San Pedro de Macorís, mantuvo un largo proceso de tratamiento y recibió apoyo constante de familiares y amigos durante el tiempo que enfrentó la enfermedad.
Los restos de Anneri Rivera fueron trasladados a la comunidad de Santa Fe, donde se realizó el sepelio este sábado en el cementerio local. La ceremonia contó con la presencia de familiares, amigos y allegados que desearon despedirla y rendir homenaje a su vida, recordando su legado y la huella que dejó en quienes la conocieron.
La familia de Rivera expresó su gratitud a todas las personas que acompañaron a Anneri durante su lucha contra la enfermedad. En un comunicado oficial, señalaron que el apoyo recibido, tanto emocional como práctico, fue de gran importancia y significó un respaldo constante para la homenajeada y su entorno más cercano.

Durante su vida, Anneri Rivera fue reconocida en su comunidad por su dedicación y el vínculo cercano que mantenía con quienes la rodeaban. La noticia de su partida generó muestras de solidaridad y condolencias entre vecinos y conocidos, quienes recordaron su carácter y la fuerza con la que enfrentó la enfermedad.
El sepelio en Santa Fe permitió a familiares y amigos rendir un último homenaje, en un momento de recogimiento y reflexión sobre su vida y su impacto en la comunidad. La familia destacó que, a pesar del dolor por la pérdida, la memoria de Anneri Rivera permanecerá en quienes la conocieron y compartieron experiencias junto a ella.
De esta manera, el recuerdo de Anneri Rivera continúa vivo en San Pedro de Macorís y en Santo Domingo, donde sus familiares, amigos y allegados conservan la memoria de su carácter y la perseverancia mostrada durante su lucha contra el cáncer de médula, agradeciendo cada muestra de apoyo recibida a lo largo de este proceso.
