
Diario al Día | Santo Domingo, República Dominicana – Una adolescente de 14 años perdió la vida en la madrugada del domingo 24 de mayo en un hogar del Conani ubicado en el municipio de San Antonio de Guerra.
La menor, identificada como Nanita Pimentel, había ingresado al centro de acogida apenas el 15 de mayo, nueve días antes de su fallecimiento.
El Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) confirmó el deceso mediante un comunicado oficial y anunció que el Ministerio Público asumió la investigación.
Según el vocero de la Policía Nacional, Diego Pesqueira, el cuerpo fue hallado en la habitación de la joven, donde no se encontraron rastros visibles de violencia al momento del levantamiento.

Las autoridades señalaron preliminarmente que el caso podría tratarse de un suicidio, aunque los resultados oficiales del Instituto Nacional de Patología Forense (INACIF) aún están pendientes.
Sin embargo, informaciones extraoficiales apuntan en otra dirección e indican que otras tres adolescentes del mismo centro habrían participado directamente en la muerte de la menor.
De acuerdo con esas fuentes, las jóvenes habrían utilizado una sábana y el cordón de un pantalón deportivo, y luego trasladaron el cuerpo hasta una habitación, donde fue encontrado tendido en el piso.
La Procuraduría Especializada de Niños, Niñas y Adolescentes (NINACID) trabaja en coordinación con la Policía Nacional para esclarecer las circunstancias exactas del hecho.

En tanto, las autoridades continúan interrogando a las menores involucradas y entrevistando al personal del hogar del Conani para determinar responsabilidades.
El Conani informó además que suspendió de forma inmediata al personal a cargo de la seguridad, el acompañamiento y la intervención del centro residencial donde ocurrió el incidente.
La institución aclaró que la víctima recibía atención especializada debido a condiciones de salud y situaciones de alta vulnerabilidad identificadas con anterioridad, conforme a sus protocolos internos.
El comunicado institucional describe que en este tipo de centros conviven adolescentes con perfiles de alta complejidad, incluyendo víctimas de abandono, maltrato y explotación, entre otras situaciones.
Esa realidad, según el Conani, frecuentemente genera conductas desafiantes y trastornos del comportamiento que dificultan la convivencia dentro del hogar del Conani.
Por el momento, la institución aguarda el informe oficial del INACIF antes de ofrecer una versión pública definitiva sobre la causa del fallecimiento de la menor.
El caso abre interrogantes sobre los mecanismos de supervisión nocturna y los protocolos de seguridad vigentes dentro del hogar del Conani en San Antonio de Guerra.
¿Qué ajustes necesita el sistema de protección institucional para garantizar la integridad de los menores acogidos en estos centros? La investigación en curso podría ofrecer respuestas.
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