
En São Paulo, la región más industrializada y poblada del país, un hombre murió en la ciudad portuaria de Santos tras la caída de un árbol, motivo por el cual otro falleció en el municipio de Sorocaba mientras conducía.
En la turística São Sebastião, en el litoral norte paulista, un pescador perdió la vida al naufragar durante el temporal, según medios locales. Las ráfagas, que en ocasiones llegaron a superar los 120 kilómetros por hora, obligaron además a suspender temporalmente las operaciones en el puerto de Santos, el mayor de América Latina, así como el transporte marítimo de pasajeros.
En Río de Janeiro, el vendaval ocasionó cortes de electricidad en distintos barrios de la capital fluminense, además de interrumpir parcialmente el funcionamiento del metro y del aeropuerto de Santos Dumont.
Las ráfagas registradas en el aeropuerto internacional de Galeão, de hasta 74,1 kilómetros por hora, obligaron a desviar cuatro vuelos a otros aeropuertos y varias de sus operaciones sufrieron retrasos.
