
En medio del clima de dolor que ha marcado al país en los últimos días, una noticia esperanzadora ha surgido en Santo Domingo: fue dado de alta el adolescente que, tras más de un mes hospitalizado, logró recuperarse luego de sufrir una grave caída desde un tercer piso tras recibir una descarga eléctrica al hacer contacto con cables del tendido mientras jugaba con una cometa.
María Altagracia Pérez, madre del menor, expresó su agradecimiento al ver a su hijo salir del hospital.
“Fueron muchos sufrimientos, estoy agradecida con Dios que me devolvió mi hijo”, manifestó emocionada al acompañarlo en su salida del centro médico.
El accidente ocurrió en el sector Katanga, en Los Mina, Santo Domingo Este. El joven, identificado como Randy Moquete Lora, de 15 años, había sido ingresado en estado crítico en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Unidad de Quemados del Hospital Ney Arias Lora.
Tras varios días de incertidumbre, el pasado 13 de marzo se informó que presentaba una notable mejoría en su estado de salud, lo que generó esperanzas entre sus familiares y amigos.
Durante su estancia en el hospital, su madre informó vía telefónica que su hijo se mantenía bajo estricta observación médica.
Randy Moquete Lora recibía tratamiento especializado para tratar coágulos en la cabeza, resultado del fuerte impacto que sufrió al caer desde el tercer piso.
La familia del joven mantuvo una constante vigilia a lo largo de su recuperación, agradeciendo cada avance positivo en su estado de salud.
El proceso de recuperación fue largo y complejo, pero finalmente, con el apoyo médico y la fe inquebrantable de su madre y seres queridos, Randy logró superar las graves lesiones que pusieron en riesgo su vida.
Su alta médica ha sido recibida como un rayo de esperanza en un momento en que el país atraviesa difíciles circunstancias.
El caso de Randy Moquete Lora resalta la importancia de la atención médica oportuna y especializada en situaciones de accidentes graves, así como la necesidad de crear mayor conciencia sobre los riesgos que representan los cables del tendido eléctrico, especialmente en actividades al aire libre como el vuelo de cometas.
La recuperación del adolescente representa no solo un triunfo para su familia, sino también un motivo de alegría para toda la comunidad de Katanga y para quienes siguieron de cerca su evolución desde el trágico accidente.
