A un año del colapso ocurrido en la discoteca Jet Set, en la República Dominicana, testimonios y recuerdos reflejan cómo sobrevivientes y familiares continúan enfrentando profundas secuelas emocionales.
El hecho, que dejó más de 230 personas fallecidas, marcó a todo un país y cambió para siempre la vida de quienes estuvieron presentes aquella madrugada.
Uno de los testimonios es el de Gregory Adames, considerado testigo clave, quien asegura que el impacto no terminó con el paso de las horas, ya que desde entonces convive con recuerdos constantes de lo ocurrido.
Con el tiempo, explica que enfrenta sentimientos difíciles y momentos que se repiten en su memoria, especialmente durante las noches.
Durante una entrega especial del programa El Informe con Alicia Ortega, Adames regresó al lugar de los hechos en busca de respuestas sobre lo ocurrido y sobre cómo logró salir con vida.
Recuerda escenas que aún permanecen claras: la llegada continua de ambulancias, la actividad intensa del personal de emergencia y el movimiento constante en el lugar.
El impacto también se mantiene entre familiares de víctimas, como Nelson Cruz, quien relató el momento en que confirmó en un hospital la pérdida de su hermana.
Entre los casos más recordados está el de Nelsy Cruz, entonces gobernadora de Montecristi, quien logró comunicarse desde el lugar para alertar a las autoridades sobre la situación.
Según el recuento presentado, aquella comunicación tenía como objetivo informar al presidente Luis Abinader y solicitar ayuda urgente.
Familiares de la funcionaria también han compartido cómo vivieron ese momento y cómo enfrentaron la confirmación de lo ocurrido.
A un año de lo que muchos han denominado como la “Tragedia del Siglo”, el reportaje reconstruye historias marcadas por el duelo, la memoria y preguntas que aún permanecen sin respuesta.








