
SANTO DOMINGO, RD.- El más reciente feminicidio-suicidio registrado en el sector Alma Rosa, en Santo Domingo Este, engrosa la escalofriante lista de casos que ya superan las 30 víctimas en lo que va de año.
Mientras tanto, en el Congreso Nacional permanecen estancadas diversas iniciativas que prometían reforzar la protección de las víctimas y contribuir a la reducción de los feminicidios.
De acuerdo con datos del Observatorio de Justicia y Género del Poder Judicial, en estos primeros meses del año unas 34 mujeres han sido ultimadas a manos de sus parejas o exparejas, dejando a decenas de niños en la orfandad.
El caso más reciente es el de Esmeralda Moronta de los Santos, quien, a pesar de haber agotado los procesos legales a su alcance, fue asesinada por su agresor, quien posteriormente se suicidó.
Desde el Congreso Nacional, la ola de violencia ha reavivado el interés de las legisladoras que tienen en sus manos la denominada ley marco de reforma “Déjala Ir”, la cual agrupa 18 proyectos de ley orientados a la protección de la mujer y la familia.
Entre las medidas planteadas figuran el fortalecimiento de las casas de acogida, la asistencia legal para víctimas y la posible restricción de armas en manos de militares, policías o agresores con antecedentes o alertas de violencia.
El proyecto integral “Déjala Ir”, presentado en octubre de 2025 ante la Asamblea Nacional y respaldado públicamente por legisladores de distintos partidos, fue anunciado como una respuesta legislativa para enfrentar los feminicidios con miras al año 2030.
Sin embargo, mientras los casos de violencia continúan, las 18 iniciativas que conforman esta ley marco siguen sin avances concretos en las comisiones del Congreso Nacional y sin aprobaciones definitivas.
