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Más de 50 días después del terremoto, un padre continúa buscando a su hija Ainhoa Chaparro entre las ruinas de Bahía Mar

20 de agosto de 2026

La Guaira, Venezuela.— Han transcurrido más de 50 días desde los devastadores terremotos que golpearon el litoral venezolano el 24 de junio de 2026, pero para la familia de Ainhoa Chaparro, una niña de apenas 9 años, la emergencia todavía no termina. La pequeña continúa reportada como d3s4p4r3c1d4 después del c0l4ps0 del edificio Bahía Mar.

Los registros ciudadanos de personas desaparecidas confirman que Ainhoa Chaparro estaba vinculada a los Apartamentos Club Bahía Mar, en el sector Los Corales de La Guaira. Su ficha la describe como una niña de piel clara, cabello rubio ondulado, ojos claros y usuaria de lentes.

Desde aquella jornada, su padre y otros familiares se han aferrado a una sola prioridad: encontrarla. Publicaciones recientes muestran que, incluso después de transcurridas más de siete semanas, su padre continúa acudiendo al lugar donde estaba el edificio y participando personalmente en la búsqueda entre los 3sc0mbr0s.

Ainhoa no estaba sola cuando ocurrió la tr4g3d14. Los reportes de búsqueda relacionados con Bahía Mar mencionan también a Aranza Tarache, Oriana, Yorman, Marina, Jesús y Johan, integrantes o allegados de un grupo que había viajado hasta La Guaira para disfrutar del día festivo.

Una de las personas mencionadas en los registros aparece identificada más ampliamente como Oriana Sofía Herrera, mientras otros reportes incluyen los nombres de Yorman Andrés Arrechedera Ribas y Johander Daniel Arrechedera Villanueva. Todos fueron relacionados con búsquedas posteriores al terremoto en la zona de Bahía Mar.

Otros registros comunitarios también mencionan a Marina Josefina Montano y Jesús Granado Ávila junto con Ainhoa Chaparro y Yorman Arrechedera. Debido a que algunos de esos registros son ciudadanos y permanecen sin verificación oficial individual, sus datos deben manejarse con cautela.

La familia había llegado a mantener un campamento improvisado frente a las ruinas del complejo. Gloria Rey, de 53 años, permaneció durante semanas en el lugar junto con allegados y voluntarios, esperando encontrar información sobre familiares y conocidos que quedaron atrapados durante el d3rrumb3.

Entre las personas buscadas se encuentra además Aranza Tarache, de ocho años. La pequeña había ido a pasar el día festivo junto a la familia de su mejor amiga cuando ocurrió el terremoto, según la reconstrucción publicada semanas después de la emergencia.

Las familias denunciaron que la falta de maquinaria pesada terminó convirtiéndose en uno de sus principales obstáculos. Allegados residentes dentro y fuera de Venezuela llegaron a reunir recursos privados para contratar equipos capaces de mover grandes estructuras de concreto.

Según Efecto Cocuyo, familiares desembolsaron aproximadamente 20,000 dólares para disponer durante varios días de una grúa tipo pluma. Cuando ese trabajo terminó, buena parte de las labores continuaron manualmente y con herramientas de menor capacidad.

Más de cinco semanas después del terremoto, el panorama seguía siendo desolador. Los familiares permanecían frente a lo que anteriormente era Bahía Mar, mientras voluntarios colaboraban en la búsqueda y las posibilidades de acceder a determinados espacios se hacían cada vez más complejas.

Ahora, superados los 50 días, publicaciones recientes muestran que el padre de Ainhoa sigue regresando a las ruinas. Sin grandes máquinas trabajando permanentemente en el lugar, su búsqueda se ha convertido también en el esfuerzo personal de un padre decidido a obtener alguna respuesta sobre su hija.

La situación resulta particularmente dolorosa porque el registro consultado todavía mantiene a Ainhoa Chaparro como desaparecida. No existe en las fuentes revisadas una confirmación fiable de que haya sido localizada, por lo que tampoco sería correcto afirmar que la niña f4ll3c1ó mientras su caso continúe oficialmente sin resolución.

Bahía Mar se convirtió en uno de los puntos más dramáticos de la emergencia en La Guaira. El edificio sufrió un c0l4ps0 severo durante los terremotos y numerosas familias comenzaron inmediatamente a buscar a quienes se encontraban dentro de sus apartamentos.

Entre los casos relacionados con el inmueble estuvo también María del Coro Barriola, una ciudadana española de 81 años según información difundida por su sobrino Sergio Sierra. Él solicitó públicamente ayuda internacional y maquinaria especializada para localizar a familiares atrapados en la estructura.

En medio de tanta incertidumbre, Bahía Mar también dejó historias de supervivencia. Camila Sofía Medina Rivas, de 15 años, fue r3sc4t4d4 con v1d4 después de permanecer atrapada durante aproximadamente 72 horas, en una operación en la que participaron especialistas internacionales.

Para la familia Chaparro, sin embargo, todavía falta la respuesta más importante. El nombre de Ainhoa Chaparro continúa apareciendo en bases de búsqueda de personas no localizadas en La Guaira, más de siete semanas después de que su familia perdiera contacto con ella.

Las imágenes recientes de su padre buscando entre los restos han provocado nuevas expresiones de solidaridad. Su petición se ha reducido a algo elemental: encontrar una pista que permita saber exactamente dónde está su hija y terminar con una incertidumbre que comenzó aquella tarde de junio.

La búsqueda también evidencia una realidad que permanece después de las grandes emergencias. Cuando las cámaras se marchan y disminuye la presencia de maquinaria, algunas familias continúan viviendo diariamente las consecuencias del desastre porque todavía tienen seres queridos sin localizar.

Hoy, Ainhoa Chaparro tiene 9 años y continúa registrada como d3s4p4r3c1d4. Su última ubicación conocida permanece vinculada al edificio Bahía Mar, en Los Corales, La Guaira, donde su padre continúa esperando encontrar finalmente la respuesta que lleva más de 50 días buscando.


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